Reciclaje gana fuerza con proyectos independientes Su basura vale oro. Con esa campaña el condominio Riviera de São Lourenço empezó a despertar la conciencia ecológica de los frecuentadores del local para la colecta selectiva, en 1993. Nota 10 para el proyecto, que es una iniciativa de la constructora Sobloco. Predio a predio, la acción ha movilizado un número creciente de personas. Hoy, cerca de tres mil, entre los que viven y trabajan en el condominio, participan de la acción ecológica, que también estimula los visitantes de temporada alta a valorar el reciclaje de la basura. La colecta selectiva se hace puerta a puerta en los más de dos mil domicilios existentes en la Riviera de São Lourenço. Son colectados diversos tipos de materiales: papel, aluminio, chatarra ferrosa, vidrio y plástico. Los que pasan los fines de semana y la temporada alta en el local cerca de 35 mil personas también participan. El resultado es un volumen creciente de basura colectada. La media mensual pasó de 679 kg en el 93 para 17.480 kg en el 97, por mes, con un total de 465.124 kg de basura colectada en cinco años. Sumando los valores del primer trimestre de este año, 24.620 kg, el volumen total de basura ya colectada por el Programa de Colecta Selectiva de Riviera llega a casi 500 toneladas. Según la coordinadora del proyecto, Georgeta de Oliveira Gonçalves, la media del 98 estará por encima del ápice del 97, confirmando el suceso de la acción, que ya ha recaudado cerca de R$ 14 mil. A pesar de que la preocupación con el medio ambiente esté despertando cada vez más el interese de las personas, programas de ese tipo aún enfrentan grandes dificultades, como la comercialización del material colectado. En Riviera, por ejemplo, hace muy poco tiempo no había aparcería con entidades o empresas industriales y factores como la distancia de las industrias y recicladores y la pequeña cantidad de material colectado también creaban algunos obstáculos. Así, la comercialización de la basura al final se hacia con los chatarreros, ya que no había un canal directo con las industrias recicladoras, y el material colectado perdía valor de mercado. La única excepción era el vidrio, que desde el 95 es vendido sin intermediarios. Aparcería empieza con el PVC Todo ha cambiado a partir de febrero de este año, cuando otra buena iniciativa fue llevada adelante. Representantes de las industrias vecinas Santos, Cubatão, Ilhabela, etc. fueron invitados por la Sobloco a charlar sobre estos problemas y a participar del movimiento. Algunas industrias y entidades aparecieron dispuestas a establecer aparcería. El contacto más significativo fue hecho con el Instituto do PVC, representante nacional de la cadena productiva del PVC. Juntos, el Instituto y la constructora están creando un programa piloto de compra de materiales. Ahora, la comercialización del plástico PVC se hace directamente con el reciclador. Además, el Instituto ofrece apoyo técnico al programa, ayudando en la identificación del PVC, explicando el proceso de separación del plástico y su reciclaje. Esa aparcería también ha ayudado el programa a dar un salto de calidad. Porque hasta entonces el material plástico era vendido mixturado. Hoy, la separación se hace por tipos: PVC, PET y plásticos finos", dice Georgeta de Oliveira, referindose al Polietileno de Baja Densidad, entre otros. Con el ingreso del Instituto do PVC, empezamos a separar el PVC de los otros tipos de plástico. Así, fue posible identificar que la participación del PVC en la basura domiciliar representa menos del 10% de los plásticos usados, por ejemplo, afirma. Pero lo mejor es que ahora logramos obtener un mejor precio de venta. El Instituto envía la basura directamente a los recicladores, lo que es bueno para la industria y para nosotros. Una buena aparcería, concluye. Aún así, el restante de la basura es vendida para chatarreros. Por eso, el próximo paso es promover un nuevo encuentro para mostrar el resultado de la aparcería firmada con el PVC, ejemplo que también será llevado a las escuelas. La idea también es sensibilizar otras entidades y establecer aparcerías como la establecida con el Instituto do PVC, que además de las acciones conjuntas está haciendo un relevamiento de todos los recicladores para facilitar aún mas el procesamiento de la colecta selectiva en Riviera. Conciencia ecológica Además de ser una actividad moderna, que asocia desarrollo económico y tecnológico a la conciencia ecológica, el reciclaje permite la revalorización del PVC y atiende a la demanda del mercado para material reciclado. Hoy, muchas empresas dependen del PVC reciclado para administrar sus negocios. Y, cada vez más, nuevas empresas son abiertas para explotar ese mercado ecológicamente correcto. Como el reciclaje aumenta la vida útil de los basureros, la mayoría de las empresas recicla sus sobras de PVC. Hasta los transformadores reciclan su parte y la utilizan para uso interno.
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