
Embrapa crea foso que soluciona problema y además produce energía
Embrapa crea foso que soluciona problema y además produce energía
La Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa) aquilata los resultados de un producto "eficiente y barato" para el saneamiento básico en la zona rural: el foso biodigestor, que fue implantado como prueba en una hacienda de 200 hectáreas en Jaboticabal, en el interior del estado de São Paulo. Las ventajas del sistema desarrollado por el investigador Antônio Pereira de Novaes, fueron presentadas hoy en el programa Día de Campo transmitido por canales de televisión por cable.
Según el investigador, el foso séptico biodigestor es una tecnología simple, capaz de tratar al desagüe: "La idea consiste en desviar la tubería de los fosos a las cajas de agua. Allí los coliformes fecales se transforman en abono orgánico, a través del proceso de biodigestión", explica.
Con esta técnica, bacterias se encargan de descomponer la materia orgánica, que se transforma en biogás (que puede ser usado en las cocinas o en vehículos) y efluentes, que pueden ser usados como abono para plantaciones y pomares.
Tres cajas de mil litrosEl foso biodigestor tiene tres cajas (de mil litros cada una) de plástico, que están conectadas al inodoro. En las dos primeras cajas, el material pasa por la descomposición durante cerca de 35 días. La tercera se utiliza para colectar el abono orgánico. Todas las cajas están unidas por tubos de PVC de cuatro pulgadas. En el proyecto, las medidas se han adecuado para poder atender a familias formadas por cinco miembros. El costo de adquisición del material necesario es de cerca de R$ 200,00.
Según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), más de 4 millones de propiedades rurales en el Brasil destinan al desagüe producido por medio de los llamados fosos negros, que nada más son que agujeros hechos en la tierra a los cuales se les acoplan los inodoros. "Esto hace que, muchas veces, la capa freática y los pozos de estas regiones estén contaminados, lo que puede provocar varias enfermedades, como diarrea, cólera y hepatitis", asevera.
Válvulas evitan explosiónNovaes explicó que las cajas permanecen enterradas en el suelo para que el aislamiento térmico se mantenga. Cada 30 días, las dos unidades que acumulan el estiércol humano deben ser cargadas con una mezcla compuesta por agua y estiércol vacuno. El abastecimiento se realiza por medio de una válvula instalada en el inicio del sistema. Las tapas están vedadas con goma y dos válvulas de alivio, que servirán para descargar el gas acumulado a lo largo del proceso. De esta manera se evita el peligro de ocasionar explosiones.
El técnico de Embrapa informó que en la hacienda de Jaboticabal el "conejillo de Indias" del abono proveniente de la biodigestión es una plantación de graviola, fruta típica del nordeste brasileño, pero que se ha adaptado al clima paulista. "La diferencia de la planta tratada con abono orgánico es visible respecto de la tratada con abono químico".
Fuente: Gazeta Mercantil - Columna Saneamento & Saúde: Ambiente Rural
(24/06/02)
por Ana Gabriela Saboya (Panorama Setorial).
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