
Alimentos amplían uso del plástico
El sector de embalajes para alimentos y limpieza son los principales ejes impulsadores del crecimiento del 3% del primer semestre del año en curso en la industria transformadora de PVC en comparación con el mismo período del 2001. Muchos fabricantes de plástico pronosticaban que esta rama habría de crecer gracias a la construcción civil y no por causa de alimentos y limpieza. Por ser un año electoral, el 2002 parecía prometedor, ya que el sector de infraestructura suele crece durante estos períodos. Sin embargo, la Ley de Responsabilidad Fiscal impidió que grandes obras se inicien en años electorales, como ocurría en el pasado.
Para el director del Instituto del PVC, Francisco Assis Esmeraldo, muchas industrias de alimentos y limpieza decidieron adoptar al PVC debido a su bajo costo y su versatilidad para molde. Según el asesor técnico del instituto, Miguel Bahiense, si uno lo compara con el vidrio, el costo del embalaje de PVC resulta ser más bajo y además se le adiciona un ahorro en el transporte del producto, ya que el vidrio es más pesado que el plástico.
Recientemente, la fábrica Bom Bril puso en el mercado una línea de productos de limpieza en embalajes de PVC. Según el director de relaciones institucionales de la empresa, Mário Fiori, el plástico es el producto ideal para este tipo de uso pues reúne calidades como transparencia, flexibilidad, practicidad y una excelente relación costo ventaja.
En el caso de los alimentos, el principal uso del PVC es para films de embalajes para fiambres y carnes. El PVC no es perjudicial a la salud y puede estar en contacto con los alimentos sin ocasionar ningún problema, asegura Esmeraldo. "Cerca del 70% de los equipos de un quirófano son de PVC, que aún está considerado como el producto más recomendado para embalar sangre", afirma Esmeraldo. El uso del PVC en embalajes y equipos para alimentos ha sido reglamentado en el Brasil hace cerca de veinte años. En 1999, la disciplina prevista en la Resolución 105 de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) fue extendida a los demás países miembro del Mercosur.
En la actualidad, cerca del 70% del PVC fabricado en el País está dirigido hacia el sector de la construcción, en especial para viviendas. Los usos del PVC abarcan varios segmentos, desde la fabricación de tubos y conexiones hasta en la industria de ventanas y papel de pared. "En Inglaterra, el 70% de las ventanas son de PVC. Aquí en el Brasil esta cifra no supera el 2%. Aunque la tendencia apunta hacia el crecimiento", constata Bahiense. Hace cerca de dos meses, la empresa Medabil del estado de Rio Grande do Sul colocó a la venta casas hechas de PVC, fruto de una inversión de US$ 15 millones.
El mercado de embalajes representa únicamente un 8.5 % del mercado de poli cloruro de vinilo. El PVC corresponde al 20% de todo el mercado de plástico brasileño y tiende a aumentar debido a las obras de infraestructura sanitaria características de países emergentes, como el Brasil. El año pasado, el consumo aparente de PVC se ubicó en las 615 mil toneladas. Según Esmeraldo, este ramo de negocios tendrá un crecimiento de cerca del 4% este año ante los 8% inicialmente proyectados. Hoy en día existen cerca de 300 empresas transformando PVC en el País, siendo que el 20% de este total representa el 80% de la facturación del sector, o sea, es un segmento dominado por pequeñas y medianas empresas. El presidente del instituto estima que en el 2002 las exportaciones de PVC llegarán a 70 mil toneladas ante las 53 mil toneladas del 2001. El principal producto embarcado es el plástico para infraestructura, importado por Asia, América Latina y Estados Unidos.
Fuente: DCI Industria 17/07/2002 Pág. A-10.
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